"Hay multitud de personas que pasan realmente hambre en Sevilla"

 

"Hay multitud de personas que pasan realmente hambre en Sevilla"

El Banco de Alimentos, que abastece a los 337 centros asistenciales de la ciudad, lleva repartidos más de 4 millones de kilos de comida en un año donde la demanda se ha disparado.

Violeta Jiménez, sevilla | Actualizado 28.10.2009 - 17:37

Artículos relacionados

Seguramente muchos ciudadanos hayan oído hablar alguna vez del Banco de Alimentos de Sevilla, pero realmente pocos son los que conocen que son ellos los que abastecen a los 330 centros asistenciales de Sevilla, resolviendo así las carencias de más de 30.000 personas. A la presidenta de esta asociación sin ánimo de lucro, Isabel Solís, le gusta definirlo como “el canal de unión entre las empresas y las asociaciones benéficas”. Tras 15 años de trabajo sin descanso defiende a capa y espada “que la sociedad actual no puede permitirse el lujo de desperdiciar los alimentos”.

Con el fin de que esto no ocurra surge en 1995 esta organización destinada a reutilizar alimentos que no se pueden vender, por motivos menores como desperfectos en el envase, pero que se encuentran en perfectas condiciones. De alguna manera también se les hace un favor a las empresas ya que la organización les ahorra el dinero de tener que deshacerse de esos excedentes o productos invendibles, yendo ellos a recogerlos y cubriendo todos los gastos que esto pueda derivar. Así, el esqueleto de la participación lo forman las más de 100 empresas alimentarias asociadas con la institución; pero también juegan un papel importante los Bancos y Cajas Rurales como Cajasol, la cual ha recibido en el 2009 uno de los tres premios solidarios que cada año con motivo del Día Internacional de la Alimentación reparte la fundación. Junto a ellos la presidenta destaca, además por supuesto de las aportaciones de los socios particulares, las que realizan las cacerías que se celebran en los cotos, los cuales “siempre apartan algunas piezas para el Banco” y las aportaciones de las fincas sevillanas con parte de su cosecha.

Sin embargo esta labor sería imposible sin los 50 voluntarios, en su mayoría jubilados con ganas de sentirse útiles, que trabajan allí, de los cuales sólo tres son fijos. Estos tres empleos los reserva el Banco de Alimentos a colectivos que tienen más difícil su incorporación al mercado laboral, como personas con discapacidad y miembros ya rehabilitados de asociaciones como Proyecto Hombre. Para Solís, el éxito del buen funcionamiento del organismo radica en que “todos los que somos estamos convencidos de que realizamos una labor que merece la pena”, hecho que es constatado por uno de los voluntarios más implicados, Juan Romero Laffite, ex responsable de las relaciones externas de Cruzcampo, función que ha extrapolado tras su jubilación a la institución. Para él, “existe una respuesta muy positiva en la población sevillana, que es muy solidaria. El 2009 se planteaba como un año difícil por la crisis y la verdad es que los dos primeros meses fueron muy malos, pero gracias a dios la cosa mejoró y ahora podemos decir que han aumentado en un 20% las aportaciones”.

La crisis ha desbordado al Banco de Alimentos, cuyas peticiones han subido hasta un 100%. “La primera necesidad de los seres humanos, que es la alimentación, estaba antes cubierta, y ahora hay multitud de personas que pasan realmente hambre en Sevilla. Uno de los indicadores más curiosos que hemos observado es por ejemplo el hecho de que las 85 Cáritas parroquiales que hay en nuestra ciudad han empezado a pedirnos alimentos sin parar, cosa que antes no hacían”. Como consecuencia de ésto, el perfíl del beneficiario se ha ampliado considerablemente, sumándose a los inmigrantes, personas con discapacidad física, mayores, enfermos terminales, indigentes y toxicómanos –lo que se conoce como “pobres avergonzantes”–, familias de clase media y parejas jóvenes afectadas por el espectacular aumento del paro.

La situación de desbordamiento lleva a la entidad a pedir nuevas donaciones con las que poder afrontar esta sobredemanda. Con una llamada al 954219311 cualquier persona puede unirse a los más de 200 socios con sólo una aportación de 6 euros al mes. “Las antiguas mil pesetitas”, señala la presidenta.

Diario de Sevilla - "Hay multitud de personas que pasan realmente hambre en Sevilla"

Comentarios