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Todos miran a Torrijos en Mercasevilla

El portavoz de IU y ex vicepresidente de la lonja pública se mostró ayer muy nervioso durante el Pleno del Ayuntamiento ante la posibilidad de que ABC publicara pruebas de su estrecha relación con Mellet, ya que todas las partes de este caso de corrupción lo señalan a él y la juez ya ha anunciado que lo está investigando

alberto garcía reyes / sevilla

Día 29/10/2010 - 15.07h

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La imagen fue tomada en un restaurante de Bruselas. La mariscada costó más de mil euros y se pagó con dinero público. En ella se ve la complicidad que existe entre el principal imputado por el caso de corrupción más importante de la historia de la ciudad, Fernando Mellet, y el portavoz comunista en el Ayuntamiento. Junto a un mayorista del mercado, José María Morillo, brindan ante este «homenaje» que se produjo en tiempos en los que se presentaban unas cuentas maquilladas, según la auditoría. La realidad es que hoy el mercado está al borde de la quiebra. ABC publicará los detalles el próximo domingo.

El portavoz de IU en el Ayuntamiento de Sevilla está muy nervioso. Las pesquisas del caso Mercasevilla le acechan y Antonio Rodrigo Torrijos ha decidido defenderse a la desesperada. Ayer, durante el Pleno municipal celebrado para aprobar las nuevas ordenanzas fiscales, anunció que ABC iba a publicar una foto en la que sale él comiendo marisco con el principal imputado en la causa, el ex gerente del mercado, Fernando Mellet. Y para tratar de contrarrestar a este periódico aseguró que no se iba a contar la verdad. Su versión fue que dicha mariscada se celebró en Bruselas, a donde viajaron para participar en una feria del marisco en la que había «1.500 empresarios» y que fueron allí «para estrechar lazos con el sector y para trabajar». Los detalles de ese y otros viajes serán publicados por este periódico el próximo domingo. Aquí queda, por tanto, su explicación de los hechos.

Y es que Torrijos trató de amortiguar las informaciones que este periódico maneja y que él conoce gracias a la labor que se está realizando para contrastar todos los hechos porque las investigaciones del juzgado se le aproximan demasiado. Hasta la fecha sólo ha trascendido una declaración suya ante la Policía Judicial. Pero todas las miradas apuntan hacia él desde que comenzó a instruirse el caso. Antonio Rodrigo Torrijos, vicepresidente segundo de la empresa en todos los momentos en los que se produjeron los presuntos delitos que se investigan, es señalado por todas las partes como el principal gestor político de la lonja. Fernando Mellet, el primer imputado, lo considera incluso el «patrocinador» e «impulsor» de la venta del suelo a Sando que la juez considera ilegal. Pero antes que él han sido muchos los que le han apuntado. En primer lugar fue el PP quien le incluyó en su primera demanda. Pero la juez Mercedes Alaya no consideró demostrada su vinculación con los hechos investigados. Sin embargo, cuando parecía que Torrijos había esquivado el problema llegó la Fiscalía Anticorrupción. El ministerio público filtró a la cadena Ser la noticia de que estaba estudiando pedir su imputación por la venta del suelo. La información generó un revuelo en el Ayuntamiento y Torrijos no tuvo más remedio que comparecer ante los medios para decir una obviedad: «Estoy a disposición de la Justicia». No obstante, en aquella rueda de prensa fue mucho más cuidadoso con sus palabras que en todas las intervenciones sobre Mercasevilla que ha hecho después. Midió sus frases al milímetro y repitió una y otra vez que prefería no hablar sobre un asunto que se estaba dirimiendo en los juzgados para no interferir en el trabajo de la instructora. Pero la Fiscalía no llevó a cabo dichas peticiones y a partir de ahí su discurso se endureció como por arte de birlibirloque hasta el punto de que, pese a no querer interferir en la investigación judicial, ha llegado a acusar en un Pleno al concejal del PP Beltrán Pérez de suministrar información a los medios sobre los contenidos de los consejos de administración.

Según Torrijos, fue a Bruselas para «trabajar en una apretada agenda»

La cuestión es que Torrijos salvó los dos primeros escollos, quizás los más duros que ha tenido que superar hasta la fecha, y pese a ello no ha logrado que el resto de los participantes en la causa le quiten la vista de encima. Desde la propia empresa se filtró que había ordenado a la Fundación Mercasevilla enviar una grúa a Cuba, una operación que se llevó a cabo y costó a este organismo de la lonja 36.000 euros. Esta noticia se destapó justo cuando la auditoría de Deloitte acababa de revelar que la Fundación tenía un agujero negro en su contabilidad de 1,2 millones. Torrijos era patrono de dicha fundación y vicepresidente segundo de la empresa. Se jactaba, según fuentes de la dirección del mercado, de que en la lonja no se movía un papel sin su conocimiento. Es decir, el envío de la grúa podría ser una prueba de su mando en la compañía durante la etapa en la que, según reveló finalmente la auditoría, se maquillaron las cuentas de Mercasevilla. El PP llevó este caso también a los tribunales para denunciar un presunto delito societario y la juez lo admitió a trámite, aunque no ha abierto diligencias para investigar la posible vinculación que el portavoz de IU pudiera tener con los hechos denunciados.

Declaración policial

En conclusión, un año y medio después del comienzo de la instrucción, el líder de los comunistas sevillanos sigue mirando de lejos a los juzgados, aunque en las últimas semanas el cerco sobre él se ha estrechado ya de manera insalvable. El ex gerente imputado en todas las causas, Fernando Mellet, aportó pruebas que pretendían demostrar que la mayoría de las comidas que pagó con su Visa de dirección, muchas de ellas carísimas mariscadas, habían sido instigadas por Torrijos. Al comprobar que este primer paso no daba frutos fue a más: solicitó a la juez que lo llame a declarar como «impulsor de la operación de venta» que se está investigando. Como tampoco logró su objetivo, Mellet envió al juzgado el último día de julio un segundo escrito en el que pedía, ya sin rodeos, su imputación, algo que también apoyó el otro gran encausado, Daniel Ponce, quien incluso amplió la petición al alcalde. Pero Mercedes Alaya seguía sin ceder.

Sin embargo, tras la imputación del que fue gerente de Urbanismo en 2006, fecha en la que se adjudicó el suelo a Sando, Manuel Marchena, los acontecimientos se han precipitado. La presión de todas las partes ha provocado que la juez desvele sus próximas intenciones. En un auto promulgado hace apenas una semana, la instructora admitía que está investigando a Torrijos y tranquilizaba a quienes lo señalan asegurando que será llamado a declarar en su momento, cuando la investigación concluya si el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento tuvo una vinculación con los hechos suficiente como para ser imputado o, simplemente, como para ser llamado a declarar en calidad de testigo.

Lo cierto es que Torrijos tenía una relación muy estrecha con los dos principales imputados —sus viajes por las ferias de pescados, con grandes mariscadas incluidas, con cargo al mercado público lo demuestran— y que ambos, Mellet y Ponce, le señalan ya directamente, el PP sigue acusándole sin ambages y la juez confiesa que le sigue la pista. Entretanto, Torrijos, habitualmente muy dicharachero, guarda un silencio rotundo cuando se le insinúa la posible llamada del juzgado o de la Policía, que parece que no se demorará mucho tiempo más. Eso sí, ante las investigaciones de este periódico no duda ya en salir a desmentirlo todo antes incluso de que se publiquen. Un síntoma indudable del estado de nervios en el que se encuentra.

El PP, la Fiscalía, Mellet... Y la juez: Todos miran a Torrijos en Mercasevilla - abcdesevilla.es

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