Turismo coincide con Zoido en buscar sitio al azulejo de Triana

Los azulejos del mural cerámico de la zapata de la calle Betis han supuesto una inversión de 60.000 euros. - Fran Palacio (Atese) Compartir:
Su colocación en la zapata, que rechaza Cultura, se dirimirá durante una reunión la próxima semana

Tras varias semanas con posturas antagónicas acerca de la colocación del mural cerámico en la zapata de la calle Betis, el Ayuntamiento de Sevilla y la Junta de Andalucía han encontrado un punto de encuentro. Por el momento, y hasta que el Consorcio de Turismo tome una resolución definitiva sobre el proyecto original, el punto de convergencia no ha sido el respaldo definitivo al polémico revestimiento del malecón, sino su uso aunque sea en otro lugar distinto para el que fue concebido. Si el pasado lunes era el alcalde el que abría la puerta a la búsqueda de una ubicación alternativa para los azulejos, ayer era Turismo el que respaldaba la colocación de este mural, para justificar los gastos de su elaboración.

Los trabajos de realización del mural cerámico, encargados a la empresa Cefoarte, afincada en la localidad de Alcalá de Guadaíra, y que ya participara anteriormente en la rehabilitación del conjunto monumental de la Plaza de España, han supuesto un coste aproximado de unos 60.000 euros, cifra que ahora toca amortizar. Con el proyecto a medio ejecutar -las piezas ya están disponibles desde hace semanas-, la única alternativa que comparten a día de hoy ambas administraciones es la de reutilizar los azulejos en otro emplazamiento similar, aún sin concretar, de modo que sea aprovechada la inversión realizada para el revestimiento de la zapata, cuya ejecución queda ahora en el aire.

Con todo, desde el Ayuntamiento se confía en que el mural se ubique finalmente en el malecón, aunque en caso contrario tienen claro que se instalaría en otro lugar de alto valor turístico para el barrio. Mientras tanto, ni el alcalde ni el propio delegado del Distrito Triana, Francisco Pérez, entienden el cambio de postura manifestado por la Junta de Andalucía que, aunque en un principio avaló el proyecto con el visto bueno de Turismo -lo que motivó el encargo de la ejecución de los azulejos-, hace unos días lo rechazaba a través de una declaraciones realizadas por el actual consejero de Cultura -que cuando era responsable de Turismo autorizó la compra de estas piezas-, Luciano Alonso, que pedía la paralización inmediata del proyecto al no contar con lo que consideraba el consenso necesario.

SIN POSICIONAMIENTO. Aún así, y a pesar del rechazo que manifestó Alonso, el área de la Junta de Andalucía implicada en el proceso, en este caso la Consejería de Turismo -ahora gestionada por Izquierda Unida-, no se ha posicionado aún oficialmente contra la colocación del mural en la zapata de la calle Betis. De hecho, en unas declaraciones realizadas ayer a Radio Sevilla, la delegada provincial de Turismo, Granada Santos, se limitó a respaldar la idea del Ayuntamiento de dar un uso alternativo a los azulejos si finalmente no se llega a un acuerdo entre administraciones, sin que llegara a rechazar en ningún momento la idea de revestir con el mural el malecón trianero.

A lo que sí accedió fue a mantener una reunión en los primeros días de septiembre con las partes implicadas en el proceso para tomar una decisión definitiva. Ahí será cuando Turismo manifieste finalmente su postura sobre este asunto que será lo más cercana a la opinión que han venido mostrando los vecinos de Triana desde que se conoció la intención del Ayuntamiento de instalar este mural cerámico en la zapata. Aunque aún no se conoce la fecha exacta del encuentro, parece ser que tendrá lugar la próxima semana. Sin embargo, a última hora de ayer el Gobierno no tenía constancia de la convocatoria.

Antes de que Turismo expresara su intención de mantener esta reunión, el concejal de Empleo y Economía, Gregorio Serrano, había solicitado un encuentro para analizar la instalación del mural en la zapata con la delegada provincial, de la que dijo esperar que fuera "más sensible que el consejero de Turismo". Serrano recordó que la Junta ya "autorizó" esta obra, enmarcada en el Plan Turístico de Sevilla, por lo que insistió en el desconcierto que provoca que "antes se estuviera de acuerdo y ahora no".

Sobre el rechazo de algunas de las asociaciones vecinales del barrio a este proyecto, Serrano anunció la apertura de un proceso de "diálogo con diferentes instituciones, arquitectos, aparejadores" que, una vez concluido, les permitirá decidir "si es conveniente o no poner el azulejo".

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